02 febrero, 2026

¡Eres un Hereje!

 “¡Eres un Hereje!”


-No tengas miedo, eres muy afortunado-

“El término hereje proviene del latín haeretĭcus, derivado del griego αἱρετικός (hairetikós), que significa "libre de elegir", "capaz de elegir" o "inclinado a elegir". Su raíz etimológica haireisthai implica una elección o preferencia, referida originalmente a seguir una escuela de pensamiento o filosofía particular.” 


En ésta reflexión vamos a utilizar la segunda persona del singular en lugar de la primera del singular para no parecer petulantes; ni tampoco la primera del plural para no mostrar algún grado de falsa humildad. Te decimos esto con todo cariño para que no pienses que me dirijo, como un padre severo, a tí concretamente. Es posible que tú no te sientas un Hereje y lo respeto profundamente; si esto es así, por favor, no te des por aludido. Esto, entonces, no es para tí; pero sí para otros que, seguro, estarán esperando éstas palabras.


Como has podido leer, al principio del Artículo, las palabras hereje y, consecuentemente, herejía definen lo que hoy se ha venido a denominar como “Libre Pensador”; por decir así, nada malo sino todo lo contrario, sin embargo y desde tiempo inmemorial, la expresión hereje o herejía se tiene y ha tenido como algo despreciable, malvado e insultante.


Sí tú aceptas lo que se te dice sin cuestionarlo, no eres un Hereje, serás lo que se suele decir “un ciudadanos obediente y disciplinado”; si por el contrario, aquello que se te indica, independientemente de que proceda de una elevada autoridad religiosa, política o ideológica, lo pasas por el cedazo de la lógica y de la razón, serás un hereje o libre Pensador.


Algunos ateos convencidos, de forma errónea, se autodenominan como libre pensadores y esa es la causa de que muchos, de forma equivocada, identifiquen el libre pensar con ser ateo. Mira, tanto el religioso como el ateo, por pura creencia, que no Fe, poseen sus ideas muy arraigadas hasta el punto del fanatismo y no estarán abiertos a discutir, con terceros, sus creencias; pero sí a aleccionar a éstos para que asuman sus férreos postulados. Proselitismo se denomina a ésa actitud, como si les fuese la vida en mostrar a los demás que deben de asumir su verdad y que la consideran como la Verdad absoluta. Una verdad que no admite discusión posible.


El Hereje, al ir por libre, no es un prosélito y evita, a toda costa, pertenecer a algún tipo de rebaño o congregación. Los herejes, por regla general, son gente solitaria que, ocasionalmente, contacta o se reúne con otros que son como ellos; pero no es lo normal. El Hereje es un guerrero que lucha constantemente, consigo mismo y contra el Mundo, para mantenerse coherente con su Libre Pensar. No se trata de un soldado o mercenario que acepta, sin rechistar, las órdenes que le vienen de arriba de la Jerarquía; en tanto que, antes de actuar, cuestionará las órdenes y si  no son racionales y lógicas, con cierta seguridad, las evitará o no las seguirá.


El Hereje, tú, pasa todas sus acciones por el filtro del Conocimiento Interior, la Gnosis, que le proporciona el Maestro Interno mediante imágenes muy claras, clarividencia, o bien veladas en el caso de la Intuición. El Hereje sabe que estudia, no para aprender cosas procedentes de terceros sino como medio de recordar el Conocimiento Divino, la Gnosis, que vino con él al nacer. En el Mundo profano se entiende que nadie puede conocer algo si antes no lo ha aprendido de alguien, ya sea de forma directa o mediante libros; pero el Hereje sabe que toda la información que le llega del exterior, de un modo u otro se encuentra manipulada y en lugar de veráz es equívoca y es por ello por lo que debe de cuestionarlo todo antes de aceptarlo o no.


El Hereje, tú, es muy silencioso por varios motivos: en primer lugar porque en su intención no existe el realizar proselitismo en tanto que conoce que nadie puede enseñar a nadie; en todo caso, mostrar el Camino del auto aprendizaje; pero además por respeto a las ideas de los demás y, sobre todo, para no entrar en conflicto ni en discusiones bizantinas que no conduzcan a nada. Por lo tanto, tú, como Hereje, eres un Ser silencioso y solitario. Eres diferente al común de los mortales, el rarito del Grupo; ese que señalan como buena persona pero poco social. Claro, y cómo vas a serlo si no hablarás de fútbol o de cuestiones del corazón y de política o religión.


Tú, cómo Hereje, siempre estarás dispuesto a responder, si está en tu mano hacerlo, a las preguntas que se te realicen sin segundas intenciones; pero no abrirás tu boca si esas preguntas no se realizan o si entiendes que su verdadera intención es entrar en polémicas absurdas o vienen dirigidas a modo de trampas para intentar hacerte caer y demostrar que eres un fraude. Sí, esas preguntas que se realizan de mala fé y de forma malintencionada. Otro de los motivos por los que aprendiste a permanecer solo y calladito, porque es como mejor se está. Hace muchísimo que aprendiste que que no se puede enseñar a nadie si ése alguien no desea ni quiere aprender por sí mismo.


Tú, cómo Hereje, eres un mero faro de sabiduría que está para quien quiera encontrarte y si se dirige a tí con buena voluntad.


Cómo Hereje, podrás decirle a los demás que el verdadero Conocimiento se encuentra en su interior y que sus estudios, es muy bueno estudiar, tienen como misión encontrar las claves o llaves que puedan abrir los archivos interiores y donde podrán, ellos, encontrar el verdadero conocimiento que buscan, si es que lo busca. Tú, en tanto que Hereje, no tienes intención de forzar nada, en tanto que sabes que forzar es contraproducente y, además, no sirve para nada bueno.


Así, como buen Hereje, aunque respetas, íntegramente, a los demás; tú no puedes aceptar, en éste Mundo, algún tipo de doctrina o dogmas que pudieran venir catalogados, por los hombres, en algún Libro supuestamente sagrado o catecismo. Tú sabes que el verdadero libro de estudio es la propia naturaleza. Un libro que se lee viviendo y experimentando la Vida. Sabes, con verdadera Fe, que lo verdaderamente sagrado se encuentra en lo más profundo de tí mismo, siendo el único que posee el verdadero Conocimiento de Dios, la Gnosis que te proporciona el Mesías Enviado, tu propio Ser Divino y que no mora fuera de tí, sino en tí, dentro de tí.


Ser Hereje es un privilegio que debes de disfrutar como Estudiante Rosacruz que eres. No es necesario que eleves, a modo de pendón en el aire, tu condición; pero tampoco te avergüences de ello porque no existe motivo alguno, sino todo lo contrario.


Frater Aralba R+C


Homenaje al Gran Giordano Bruno. El Hereje por excelencia.