“La Gran Impostura”
-¿Existe el Pueblo Elegido?, ¿Quienes son el Pueblo Elegido?-
Sirva ésta reflexión como un humilde homenaje a todos y cada uno de los discípulos de la Rosacruz cuyo Trabajo ha llegado hasta nosotros y que nuestra limitada memoria recuerda. Antes que nada quisiera recordarles la diferencia existente entre un Discípulo de la Rosacruz, un Hermano Lego de la Rosacruz y un Estudiante, en sus diversas graduaciones, de la Rosacruz.
Un Hermano Lego de la Rosacruz no es otra cosa que un Discípulo de la Rosacruz al que se le ha encomendado la dirección de una Escuela de la Rosacruz, independientemente del nombre utilizado. Bajo éste paraguas podemos incluir, por ejemplo, a Franz Hartmann (1838-1912), Rudolph Steiner (1861-1925), Max Heindel (1865-1919), Carl Gustav jung, (1875-1965), Arnoldo Krum Heller (1876-1949), Jorge Elías Adoum (1897-1948), Jan Leene (1896-1958) Israel Rojas Romero, (1901-1985) o el propio Godardd Neville (1905-1972)...
Un Discípulo de la Rosacruz es aquel Estudiantes avanzado de la Rosacruz que ha recibido una vocación específica de transmitir las enseñanzas rosacruces desde su particular punto de vista, sin repetir, como loros, las enseñanzas aprendidas mediante libros o conferencias de sus pasados maestros; pero sin qué hayan sido llamados a constituir algún tipo de Escuela o Colegio de la Rosacruz. En éste sentido podemos considerar discípulos de la Rosacruz, la mayoría, ya pasados a mejor Vida, a Gustav Meyrink (1868-1932), Herman Hesse (1877-1962), Fernando Pessoa (1888-1935), Antoine de Saint-Exupéry (1900-1944) y Richard Bach (1936-...)…
Somos conscientes, en ambos apartados, que se nos quedan muchos otros nombres en el tintero; por lo que, rogamos a nuestros lectores que nos ayuden a refrescar nuestra memoria. Agradecidos quedamos.
Un Estudiante de la Rosacruz (tanto tú como nosotros mismos) en cualquiera de sus escalafones somos los: estudiantes simpatizantes, estudiantes preliminares, estudiantes regulares y estudiantes probatorios o probacionistas (comprometidos); siendo aquellos sujetos que se encuentran implicados con las enseñanzas rosacruces sin haber recibido, aún, una Vocación o Trabajo particular y concreto, a realizar, en favor de la Fraternidad de la Rosacruz y, sobre todo, de la Humanidad.
Pues bien, el Cristianismo gnóstico de la Rosacruz entiende que, en potencia, todos somos hijos de Dios; siendo la única diferencia, entre unos y otros, el haber despertado a dicha condición y recibir a Cristo en nuestros corazones.
El conjunto de los hijos de Dios, en el proceso de nacer, por segunda vez, de nuevo, en Jesucristo; es decir, el conjunto de los cristianos trinitarios, son “Hoy” el verdadero y único “Pueblo Elegido de Dios”.
Podríamos decir que, desde la aceptación de Jesucristo como el Salvador Personal y su testimonio, mediante el bautismo por inmersión, siendo el comienzo del Camino Iniciático de la Cristificación, uno se convierte en miembro de la Iglesia Universal y, por lo tanto, en ciudadanos del Pueblo Elegido de Dios.
Esto comienza a suceder desde la Sexta Dispensación, Sistema de secuenciación atribuído al Ministro evangélico congregacionista: Cyrus I. Scofield (1843-1921), que es cuando Jesucristo instituyó la nueva Ley del Amor con su sacrificio en la cruz y posterior, al tercer día, resurrección. Una Ley, la de la Gracia Divina, que sustituiría a la Dispensación de la Ley que se instituyera con Moisés y las tablas de la Ley que recibiera, por Dios, en el Monte del Sinaí.
Por lo tanto; sí, es cierto que el “Pueblo Elegido de Dios” es el Pueblo de Israel hasta, justo, la Muerte y resurrección de Jesucristo; pero tras éste evento y dejarnos al Consolador, el Espíritu Santo, el Pueblo de Israel deja de ser depositario de dicho privilegio, pasando a la Iglesia del Señor; por lo tanto, no es correcto hablar del actual Pueblo de Israel como el “Pueblo Elegido” de Dios. Ciertamente lo fué antaño; pero, en modo alguno, lo es en el presente.
Respecto a las profecías que, cuentan, pudieran estar cumpliéndose, debemos de diferenciar entre las verdaderas profecías, existentes a nivel psicológico y espiritual, y las supuestas profecías autocumplidas; pero ¿Qué es una profecía autocumplidas? Y ¿Qué diferencia existe respecto de una verdadera Profecía? Supongamos que, sin referencia alguna, usted deja por escrito que el miércoles de la semana que viene lloverá; pues bien, si lloviese, ya fuese por casualidad o porque usted tiene poderes de clarividencia, eso sería una profecía cumplida si, efectivamente, lloviera ése día. Ahora, si, por el contrario, imagínese que usted realiza ésa misma afirmación; pero se preocupa de inseminar las nubes, mediante aviones, con partículas de plata y otros productos químicos y justo ése día llueve; pues bien, eso no sería una verdadera profecía sino una profecía autocumplida, pues usted habría trabajado para que ése día se cumpliese su predicción de lluvia.
La mayoría de las, supuestas profecías que se nos cuentan, respecto del actual Pueblo de Israel, no son otra cosa que profecías autocumplidas con el apoyo, tanto de la financiación sionista, de los banqueros judíos, como del poderío militar estadounidense y sus promotores evangélicos. Son profecías forzadas y que son pagadas con la sangre y muerte de muchos inocentes; y ésto, la Verdad, poco y nada tiene que ver con el Dios de Amor, el Incognoscible Padre de los gnósticos, que vino a predicar Jesús de Nazaret.
Por lo tanto, debemos dejar claras ciertas cuestiones:
Israel no es, en la actualidad, el Pueblo Elegido de Dios.
El cumplimiento de las supuestas profecías, respecto al Pueblo de Israel, no están en armonía con la Ley de la Gracia y el Amor de Dios; por lo tanto, no deben de ser tenidas en consideración al ser forzadas y construidas por las manos del Hombre.
El Templo de piedra, en Jerusalén, fue destruido por Roma en el Año 70 de nuestra Era y ése Templo no está profetizado, en modo alguno, que deba de ser reconstruido; en tanto que el Templo de Piedra fuera sustituído por el Templo del Espíritu Santo y que no es otro que el mismo Cuerpo de Jesús, su Iglesia Universal de carácter espiritual. Efectivamente, está profetizado, en el Libro del Apocalipsis o de la Revelación, que el Templo Espiritual se reconstruirá en la Figura de la Nueva Jerusalén, cuando Jesucristo retorne en las nubes en el final de los tiempos.
Por lo tanto, es incomprensible que una parte importante de las iglesias evangélicas estadounidenses apoyen el sionismo internacional, a favor de la supremacía del Pueblo de Israel y la consecuente reconstrucción del Templo de piedra, en Jerusalén, con unas supuestas profecías, completamente manipuladas y fuera de lugar. No se entiende ése servilismo de algunos cristianos hacia un Pueblo que, en su día, tras rechazar a su propio Mesías (Jesucristo), fuera rechazado como “Pueblo Elegido” en beneficio de la “Iglesia de Cristo”; el verdadero y actual “Pueblo de los hijos de Dios”
Estás cosas debían ser dichas y, por ello, se han dicho, en bien de la Verdad y a pesar de las supuestas enemistades que nuestras palabras, perfectamente soportadas por el Evangelio, pudieran suscitar.
Frater Aralba R+C
P.D.
Sistema de dispensaciones de Scofield:
1.- Inocencia: desde la Creación de Adán hasta su Caída
2.- Conciencia: desde la Caída hasta el Diluvio
3.- Gobierno Humano: desde el Diluvio hasta la confusión de lenguas en Babel
4.- Promesa (Abraham a Moisés): El Pacto con Abraham y su descendencia como el “Pueblo Elegido” (el Pueblo de Cristo es la actual descendencia de Abraham)
5.- Ley (Moisés a Cristo): Israel, “el Pueblo Elegido”, bajo las leyes proporcionadas por Dios a Moisés en el Sinaí
6.- Gracia (desde la Muerte de Jesús en la Cruz y su resurrección, dejándonos al Espíritu Santo, hasta la Segunda Venida del Señor en las Nubes): el Periodo actual de salvación inmerecida y el nuevo Pueblo Elegido “La Iglesia del Señor”
7.- Reino de Cristo: (Fin de los tiempos y del viejo Mundo para dar lugar a otro completamente nuevo) Nuevos Cielos y Nueva Tierra con la llegada de la Nueva Jerusalén, el nuevo Templo Espiritual del Señor Jesús













