“¿Por qué abandonamos, en su día, la Ufología?”
-El circo mediático y negocio de los platillos volantes-
Situémonos en el mes de junio de 1976. Ése mes salió el primer número de la extinta revista “MUNDO DESCONOCIDO” y en cuya portada aparecía la famosa calavera de cristal. Ésa revista fué la que nos inició, con veinte años, en el Mundo del ocultismo y de la UFOLOGÍA, desde un punto de vista serio y riguroso. “MUNDO DESCONOCIDO”, la revista fundada por los amigos Andreas Faber Kaiser y Alejandro Vignati, surgió de la necesidad de un trabajo periodístico acerca de los enigmas de éste Mundo, dando cabida, en sus páginas, a los grandes autores del momento en el Tema del “Realismo Fantástico” que fuera referenciado con los libros “El Retorno de los Brujos” y la “Rebelión de los Brujos” de Louis Pawells y Jackes Bergier.
La UFOLOGÍA, en principio, nace como una disciplina sería que intenta, mediante una investigación científica, sistemática, descubrir los misterios que se esconden detrás de los objetos voladores no Identificados; pero, con el paso del tiempo, se ha convertido en un recipiente que acoge, en su seno, a un montón de aficionados a los ovnis, cuyo fanatismo por lo extraterrestre sólo es igualado al de algunos religiosos fundamentalistas.
Por otro lado, ese fenómeno ha venido siendo explotado por charlatanes de medio pelo, generalmente periodistas o gentes sin demasiada formación científica, y que han convertido la UFOLOGÍA en una Profesión muy lucrativa; ya sea publicando pomposos artículos en las numerosas revistas especializadas, en el Misterio, que han ido apareciendo como setas, ya sea, mediante la publicación de libros que, como churros, inundan las estanterías de los hogares de los fans del Fenómeno.
Podría pensarse que con toda la literatura existente, acerca del fenómeno, ya quedaría poco misterio que descubrir; pero lo cierto es que se trata de un género, el Realismo Fantástico, que a pesar de lo que predica, no busca desenmascarar los misterios; sino todo lo contrario, ofrecer más salsa para que el misterio, de existir, se magnifique y que, tras cientos y miles de páginas, el sufrido lector se quede como estaba cuando comenzó su lectura. La literatura de ovnis viene, así, a convertirse en un subgénero, barato, entre la literatura fantástica y de ciencia ficción, escrita en un lenguaje pseudo periodístico y alejado de cualquier aproximación científica un tanto seria.
Pero bueno, estamos hablando de aquello que dice llamarse UFOLOGÍA y de los profesionales que viven de tomarle el pelo a sus lectores y que, desde luego, no es verdadera UFOLOGÍA. Existe, por otro lado, al margen, una verdadera UFOLOGÍA que está desarrollada por gentes sabias, sin afán de lucro, y cuyo más íntimo deseo es descubrir las entrañas del misterio que esconden los ovnis.
Uno, un tiempo en el que, empachado de tanta literatura vacía y observando la cara dura de muchos de los autoproclamados investigadores del Fenómeno, abandonamos la lectura de los libros y artículos de UFOLOGÍA, para centrarnos en nuestra Faceta mística y espiritual porque entendíamos que era una puerta que no conducía a ningún lado.
Con el tiempo nos dimos cuenta de que la Ufología se había convertido en un circo mediático para despistar a los verdaderos buscadores; pero, además, se había convertido en la principal fuente de ingresos para periodistas de medio pelo y aficionados, fanáticos, sin una preparación científica mínima, adecuada.
El Tema de la supuesta y sonada desclasificación, anunciada por el Gobierno de Estados Unidos, es una cortina de humo para enmascarar un reseteo financiero que, intentan, sea lo más dirigido posible por aquellos interesados en que salga de un modo y no de otro; pero, tranquilos, que ésa no es la única tapadera que van a utilizar, ya utilizaron un supuesta pandemia y amenazan con una guerra termonuclear y, quizá, una cascada de nuevas pandemias. Sí, porque les sobra gente; de hecho, les sobramos tú y yo. El Tema de la desclasificación OVNI, sólo es una pieza más de éste enmarañado juego.
Pero ¿Existe algo de verdad en éste asunto? Por supuesto que sí, y se trata de una verdad muy antigua y que algunos veníamos proponiendo desde hace más de veinte años. Nuestros visitantes, que por cierto llevan con nosotros desde siempre, son entidades interdimensionales que proceden o bien de un lejano futuro nuestro o de otros universos paralelos y muy relacionados con nosotros mismos; de hecho, estás entidades se nutren de nuestros recuerdos y emociones; pero son incorpóreos; es decir, no tangibles.
No, no somos ufólogo profesional y no nos ganamos la vida intentando confundir a los bien intencionados testigos, con que podrían los visitantes proceder de planetas lejanos y, por supuesto, no es nuestra pretensión ni a medio ni a largo plazo en alzar el pendón de la verdadera ufología; pero dado el tremendo barullo que se ha formado, a nivel mediático, y dada nuestra antigua y profunda formación en Ufología, no nos queda otra que prevenir a nuestros amigos y amigas.
No, no tengan cuidado, las entidades, procedentes de otros planos dimensionales, no pueden hacerles daño alguno, ni a ustedes ni a sus hijos; en tanto que se muestran en forma holográfica; pero el peligro se encuentra en ustedes mismos. Sí, el miedo puede llevar al pánico y éste a un descontrol anárquico que pudiera hacer que tropezaran o actuaran de una manera irresponsable y lesiva, tanto para ustedes como para su familia.
Mantengan la serenidad y no hagan algo sin haberlo pensado dos veces, respiren profundamente antes de actuar y usen el sentido común. Mucho de lo que comiencen, ustedes, a ver, a partir de ahora, podrían ser meras ilusiones. No, no habrá una invasión alienígena. Sólo parecerá que eso existe por mera sugestión colectiva; es decir, porque su Mente les hará creer que tal cosa existe. Por favor, mis amigos, no pierdan la calma y pisen sobre terreno firme.
Frater Aralba R+C














