“Inteligencias No Humanas”
-Quizá tú seas una Inteligencia no humana ocupando un Cuerpo humano y no lo recuerdas-
Me dirijo a tí, tú bien sabes, un infiltrado del Mundo Primigenio, en una suerte de Quinta Columna no creada para invadir un Planeta sino para estudiar a sus criaturas, especialmente las humanas. No recuerdas quién eres porque así se dispuso en su día y así lo asumiste de forma voluntaria. Porque la idea era que pasaras desapercibido en una Civilización muy primitiva y diferente a la de tu Mundo de origen; pero claro, para hacer eso, tuviste que abandonar, de forma voluntaria, tu memoria cósmica antes de infiltrarte, mediante la posesión de un embrión Humano, preparado especialmente, para tí.
En tu interior, aunque de forma inconsciente, siempre has intuido que no eres de aquí, de éste Planeta. Hay algo dentro de tí que te dice que no es posible que puedas pertenecer a la misma especie que habita la Tierra, aunque tu Cuerpo sea indistinguible de cualquiera de los otros humanos.
Los humanos son salvajes y autodestructivos porque aunque poseen un alma, todos los seres vivos poseen alma, sin embargo no poseen un espíritu eterno e Inmortal; de hecho, son básicamente indistinguibles de otros animales salvo porque son capaces de construir casas, máquinas y complicadas armas de exterminio; básicamente, éso es lo único que los diferencia de sus otros hermanos mamíferos.
Debes de entender, mi camarada, mi amigo, que éste Planeta no es el tuyo sino el suyo; es decir, el de ellos, los humanos de verdad y tú sólo pareces humano. Tú eres un mero infiltrado de una inteligencia superior y procedente de otro Mundo, de otra dimensión; por lo tanto, no esperes colonizar el Planeta y exterminar a los no suficientemente evolucionados. Esa no es tu competencia, viniste como un mero observador para aprender cosas acerca del comportamiento y de la Civilización Humana.
Si, tú, has descubierto lo que en verdad eres, no seas arrogante ni mires a la Humanidad por encima del hombro y recuerda que éste no es tu Mundo sino el suyo. Aunque no lo recuerdes, algo te insta a permanecer pasivo, a no intervenir en los asuntos humanos. Peregrino en Tierra extraña eres. Un forastero que debe de intentar pasar desapercibido sin perder el respeto a los aborígenes del Planeta Tierra.
Viniste aquí, aunque no lo recuerdas, como mero observador y para tomar nota de la evolución de las sociedades humanas, de su moral y su capacidad de empatía; es decir, de ponerse en los zapatos del otro. Entiendo que te decepciones cuando contemplas que el desorden y el caos campa a sus anchas; pero debes de ser paciente. Ellos no son tú y sus días están contados mientras que tú, cuando el cuerpo que ocupas se deteriore, regresarás a tu Mundo de origen con la memoria de lo aquí sucedido y que se sumará a tu memoria anterior restaurada.
Ten compasión por la Humanidad, no solicites su destrucción mediante el agua o el fuego. Ya tuvieron suficiente con el diluvio de hace doce mil años que destruyó la tecnológica Atlantid y con la posterior destrucción de Sodoma y Gomorra. Ellos son así, como las hormigas son como son y las abejas también son como son, sin que las puedas hacer cambiar. Esa no es tu labor. Tú ni puedes ni debes de intentar cambiarlos, recuerda, sólo observas con paciencia esperando que algún día ellos cambien por sí mismos si antes no se destruyen entre sí.
Por favor, no te sumes a algún bando contrincante porque tu olvidado poder Divino podría desequilibrar la balanza en favor de un Grupo y tú tienes prohibido intervenir en la evolución de los humanos y de la Sociedad Humana.
Éste Mensaje es para tí y para nadie más. Si no te sientes aludido pasa de éste mensaje porque no es para tí; pero si sientes la llamada en tu interior de tu verdadero Espíritu Alienígena, calla, por favor, no respondas; pero intenta recordar tu origen y condición y no abuses de los pobres animalitos humanos, porque tú no viniste a aprovecharte de su animalidad e inexistente espiritualidad sino para tomar nota de todo lo que suceda para, en su momento, cuando regreses a tu Hogar, a tu Mundo, poder reportarlo como el buen escriba, periodista e historiador cósmico que eres.
Cuando llegue el momento y los humanos se encuentren preparados, cada uno de ellos recibirá un Espíritu Inmortal; pero aún no es el momento porque se matan entre ellos, no se toleran y odian; pero tú, aún no siendo de éste Mundo, eso no puedes cambiarlo. Esa es una prerrogativa de la propia Humanidad, de cada uno de sus componentes. Repito, no es competencia tuya ni de ninguno de los otros pocos infiltrados en la Humanidad. Recuerda, porque tú seas una Entidad Superior, ellos no son meros clones despreciables, sustituibles y fáciles de eliminar. Puedes hacerlo; pero no lo harás porque no es tu labor destruir sino sólo observar. Tú, recuerda lo dicho, no eres Humano y éste no es tu Mundo. Algún día deberás de abandonarlo para regresar al tuyo, a tu verdadero hogar; mientras tanto, sigue cumpliendo con tus misión encomendada.
Éste Mundo no pertenece a los “cuatro” observadores que estáis entre la Humanidad sino a los ocho mil millones de personas que viven en el Planeta aunque no posean un Espíritu Inmortal. Entiende de una vez por todas, el por qué ellos no creen ni en Dios ni en una Vida después de la muerte. Ésto es porque no están codificados ni programados para ser otra cosa que mamíferos constructores de cosas. En su afán no se encuentra el pensar o el sentir en algo superior, Divino e Inmortal. Ellos han nacido para éste mundo, son de éste mundo y tú no. Por eso te sientes como extranjero en el lugar donde naciste.
Sí, hay una cuantas inteligencias no humanas conviviendo entre los humanos; pero no podéis ni debéis delataros para que la Humanidad no os persiga por ser demonios impostores; porque es por lo que os tomarán y os perseguirán, como siempre hicieron, para quemaros en la purificadora hoguera de la inquisición.
Vive en silencio y simplemente observa mientras disfrutas del espectáculo sin intervenir en el Destino de la Humanidad. Ellos deben de construir su propio destino sin interferencia externas ¿Entiendes?
Por favor, guarda ésto en tu corazón; pero no respondas, no es tu misión y si no eres uno de los nuestros, tranquilo, ni siquiera entenderás de qué va ésto, pues tu Mente no será capaz de entender el mensaje aquí codificado.
Que las rosas florezcan en vuestra Cruz, inteligencias no humanas.
Frater Aralba R+C
Hermano Lego de la Fraternidad de la Rosacruz









