14 febrero, 2026

Podemos conectarnos, en Espíritu, con el Universo

 “Podemos conectarnos, en Espíritu, con el Universo”


-Pero, en modo alguno esperen que podamos trasladarnos por Él, con nuestros cuerpos físicos-

Existe un grave problema cuando se confunden las disciplinas científicas con las herramientas utilizadas en sus estudios. Veamos como ejemplo la Astronomía y la Astrofísica en tanto que disciplinas científicas; pues bien, éstas disciplinas utilizan una gran variedad de herramientas; siendo la más importante e imprescindible “las matemáticas”; expresado de otro modo, no se puede ser un verdadero astrofísico si no se dominan las herramientas utilizadas por la astrofísica, especialmente las matemáticas.


Ahora bien, explicada la diferencia existente entre lo que es una “Disciplina Científica” y lo que es “Una Herramienta Científica”, podemos explicar que es un error importante, desgraciadamente muy común, intercambiar las disciplinas por sus herramientas. Veamos, la astronomía utiliza instrumentos físicos para obtener elementos de estudio, por ejemplo telescopios, sensores fotogràficos, fotómetros, espectroscopios y antenas radioeléctricas, conocidas como radiotelescopios. Pues bien, la información obtenida por estos elementos son llevados por la astrofísica a sus laboratorios y donde, gracias al uso de herramientas, también las mentales, como las matemáticas, se intenta obtener valores más o menos definitivos que puedan proporcionarnos explicaciones convincentes acerca de determinados fenómenos. Ahí entran en juego las matemáticas con todo su conjunto de herramientas de cálculo.


El error que intentamos explicar, mediante la exposición anterior, es creer que podemos intercambiar la Disciplina Científica por sus herramientas; dicho en “Román paladino”, las matemáticas no pueden utilizarse, de forma sistemática, como punto de partida para realizar descubrimientos científicos. No estamos diciendo que, en algunos casos, ésto no pueda suceder; de hecho sucede a veces, sino que no es buena idea hacerlo constantemente, en tanto que lo normal es que nos conduzca a resultados erróneos o, peor aún, a otros absolutamente ficticios e inconsistentes con la Realidad.


Exponemos ésto aquí, porque fuera del ámbito estrictamente científico, especialmente en el meramente divulgativo, sí se hace, confundiendo al público que no tenga una formación científica básica. Pongamos el caso, bien conocido, del Astrofísico méxicano Javier Alcubierre que, mediante un experimento matemático descubrió los fundamentos teóricos del “motor de curvatura” o Warp, con el que hipotéticamente se podría viajar a velocidades hiper lumínicas, moviendo, no la Nave, sino el propio tejido del espacio tiempo. Hay que hacer notar que ese trabajo teórico del Dr  Alcubierre lo realizó por mera curiosidad como un gracioso experimento matemático y cuyas ecuaciones son perfectamente correctas. 


El problema consiste en que la Teoría es impracticable en el Mundo real y donde las reglas físicas son machaconamente consistentes; es decir, Alcubierre demostró que mediante ecuaciones matemàticas se podía llegar a descubrir una solución teórica para una barrera infranqueable, como es la velocidad de la luz; pero que ésa solución teórica, el propio Doctor reconoce que es impracticable, no podría llevarse a efecto, en el Mundo físico, ni ahora ni nunca.


¿Por qué se ha hecho tan notorio este experimento mental realizado con la herramienta de las ecuaciones matemáticas? Pues gracias a los aficionados a la ciencia ficción, algunos de los cuales diseñaron una hipotética nave que pudiese implementar la Teoría matemática de Alcubierre; pero el propio Alcubierre sonríe cuando trata éste tema. “No, no, sólo se trató de un experimento matemàtico, una mera curiosidad, sin ánimo de poder ser llevada algún día a la práctica”, “mi verdadera especialidad y donde va dirigido mi Trabajo es la Gravedad”


Dentro del Mundo científico hay casos, exacto, en los que las matemàticas se adelantaron al descubrimiento científico, como es el caso de los agujeros negros; pero el que una ecuación se haya adelantado a un descubrimiento científico, no significa que éso vaya a ser así siempre. Así, por ejemplo, dentro de Mundo seudocientífico o de la mera divulgación amarillista, se habla de cosas como los agujeros blancos o los puentes Einstein Rosen (Agujeros de gusano); pues bien, matemáticamente son posibles y las ecuaciones elegantes e impecables; pero son imposibles porque contradicen a los principios más bàsicos de las leyes físicas de la termodinàmica. Así también, por poner un ejemplo más, la archifamosa “Teoría de Cuerdas”, más que una Teoría física es un elegante constructo matemático que intenta casar la mecánica cuántica de Heidelberg y la gravedad de Einstein; pero no hay forma experimental de comprobar sus postulados. Y en la física, algo que no se puede demostrar si sí o sí no, es algo anticientífico; y ésto es así porque es un error garrafal creer que las matemáticas son una ciencia, al igual que la Física. Que no, la Física es una Disciplina Científica; pero las matemáticas son sólo una herramienta, muy valiosa, eso sí, para demostrar certezas o errores científicos.


Pues bien, existe una barrera física infranqueable que nos impide visitar a nuestros lejanos vecinos del Cosmos; como, del mismo modo, es un impedimento para ellos el realizarlo. Fijaos que, en modo alguno, decimos que estemos sólos en el Universo, sino que visitarnos mediante encuentros físicos, es una imposibilidad científica debido a las limitaciones impuestas por nuestros cuerpos materiales y la constitución del Universo. En primer lugar porque las distancias interestelares son inmensas y por la imposibilidad de alcanzar velocidades cercanas a la máxima de la luz y aunque se pudiera, nuestros cuerpos no podrían resistir las condiciones de tales viajes. Simplemente no se puede. Con ésto no pretendemos que la gente deje de soñar e investigar con posibilidades aún no imaginadas. Nosotros mismos somos amantes de la Ciencia Ficción. Sólo intentamos colocar un poco de racionalidad filosófica en los argumentos matemáticos, y que no son otra cosa que abstracciones por propia naturaleza.


Ahora bien, ya que sabemos que sólo existe una única Mente Universal; es decir, que todos somos Uno, podemos concluir que la interacción mental, libre de las limitaciones del Espacio tiempo, no sólo es posible sino inevitable. Con ésto, ¿Qué queremos decir?: que, en cada instante de nuestras vidas, nos encontramos interactuando con otras mentes del Universo. Muy probablemente, ése ruido mental, que es constante, y que achacamos a un funcionamiento normal de las neuronas de nuestro cerebro, en realidad sólo se trate de un diálogo constante e ininterrumpido con otras mentes como la nuestra. Al fin y al cabo nos encontramos todos sumidos en el mismo líquido amniótico, el éter, de la Mente única y Universal del Pleroma. 


Sabiendo que éstas comunicaciones permanentes entre diferentes inteligencias no sólo son posibles, sino seguras, podemos inferir que si se investiga en la dirección correcta y descubrimos las claves de éste suceso, podemos con la práctica necesaria, realizar diálogos inteligibles con gentes conscientes como nosotros; pero alejadas por las insondables distancias que nos separan en el Cosmos. 


Estos diálogos y comunicación entre seres separados por distancias tan enormes, se pueden realizar, seguramente ya se están realizando ahora mismo, gracias al pensamiento, la Mente, el Espíritu. Así podríamos entender ciertos avances tecnológicos, por ejemplo, en puntos claves de la Historia de la Humanidad. Así muchos inventos y descubrimientos, más que fruto de reflexiones propias, podrían ser el fruto de esos diálogos subconscientes con inteligencias de otros mundos.


Quizá, seguro, que no nos podremos saludar, con nuestros hermanos del Espacio, con las manos sudadas; pero es posible que no hayamos estado, jamás, fuera de contacto con ellos. Nunca hemos estado solos, al menos a nivel mental. Ahora, muchas personas hablamos de tener muchos amigos virtuales, amigos con los que no tenemos la oportunidad de compartir un café, estrecharnos con abrazos o darnos un apretón de manos; pero sí, con los que compartir ideas y emociones. Ideas, por ejemplo, que pudieran mejorar nuestra calidad de vida o situación profesional.


Hasta ahora no nos hemos dado cuenta de que, espiritualmente, no estamos solos. De hecho, aunque no nos demos cuenta, estamos íntimamente Unidos a la Mente Universal de Dios en cualquiera de sus infinitas manifestaciones. Tenemos miedo de hacer determinadas cosas por mera ignorancia. El miedo y la ignorancia son elementos que se realimentan entre sí; pero si tuviéramos constancia, eso es la Fe, de que no estamos sólos, nunca lo hemos estado, en los momentos más peligrosos podríamos exclamar “En tus manos encomiendo mi Espíritu” o “Que se haga tu voluntad y no la mía”


En realidad, aunque no seamos conscientes de ello, el Conocimiento Universal se encuentra a nuestro alcance porque nuestra Mente consciente sólo es un pequeño fragmento, un diminuto subconjunto, del Conjunto Infinito que es la Mente Universal de Dios, nuestro Señor.


Quizá sólo necesitemos un poco de sentido del humor y no tomarnos las cosas demasiado en serio. No, mi amigo, no estás loco. Cuando hablas sólo, parece que lo haces contigo mismo; pero, probablemente, lo haces con otros individuos. Cada vez que piensas, ya sea en silencio o en voz alta, estás teniendo una conversación con millones de seres de éste y de otros mundos; en tanto que todos formamos parte, sin saberlo, de una única Unidad substancial: Todos somos Uno y ése Uno no es otro que Cristo, nuestro Maestro y Señor.


No, no estamos solos. Sólo existe una ilusión de separación debido a la materia; pero espiritualmente vivimos acompañados de una infinita multitud.


Todas las manifestaciones paranormales, del tipo que sean, son el producto de interacciones mentales del Individuo con ésa mente Universal y que está constituida de infinitas células mentales y entre las cuales se encuentran las nuestras. Y por éso, espiritualmente, es posible; pero no intentes abrazar con tu Cuerpo a tus alejados hermanos del Cosmos, quienes se encuentran realizando sus labores específicas en lugares distantes para que el Huevo Cósmico del Universo, cuando llegue el día, eclosione dando lugar a un nuevo Eón, habiéndose constituido una nueva faceta diferenciada del Pleroma, el Gran Incognoscible. Es, por decir así, como intentar contactar una célula del hígado con una cerebral, no puede; pero seguro que mediante el Sistema Nervioso; es decir, eléctricamente sí que lo puede hacer.


Frater Aralba R+C 


No hay comentarios:

Publicar un comentario