03 octubre, 2026

Ya estamos en la Gran Tribulación

 “Ya estamos en la Gran Tribulación”


-Satanás gobierna el Mundo- 



Nuestros amigos y amigas conocen bien el concepto que tenemos del bien y del mal como figuras contrapuestas que son necesarias en la Ley de la Balanza, la dualidad, que gobierna nuestro Universo. También conocen que Satanás, el opositor y el Diablo, el divisor, no son entidades individuales y personales sino características propias de uno de los polos necesarios de la dualidad para que el Mundo pueda existir. 


Cuando los polos del bien, el positivo, y del mal , el negativo, se encuentran equilibrados, reina la calma; pero cuando los platillos se desequilibran surgen los problemas. Bien, esa lucha entre el bien y el mal es producto de una reacción conducente a mantener el equilibrio entre Cristo, lo Espiritual, y Satanás, lo Material.  


Ahora mismo estamos viviendo y presenciando la gran tribulación que se menciona en el Libro Cristiano de la Revelación porque el Mal se percibe por todas partes y la empatía va desapareciendo hasta dejar de existir. El respeto hacia los ancianos, embarazadas y desvalidos no existe, a poco que uno tenga que viajar en transporte público. Ciertamente, siempre han existido desaprensivos a los que el estado de los demás les importaba un carajo; pero ahora podemos afirmar que se trata de un hecho generalizado y donde el bienestar o la salud de la gente no le importa a casi nadie.


Cada día que pasa se percibe con naturalidad la necesidad del aborto y la eutanasia, cosa que no hace demasiado tiempo habría escandalizado a la gente. Hoy no trates de quejarte porque lo mínimo que te pueden soltar es “cállate viejo y muérete” o “somos demasiados, podrías ir pensando en largarte”. Hay tipos, como el Billy Puertas,  auténticos criminales genocidas, que se pasean por el Mundo con total impunidad y ampliando descaradamente el contenido de sus alforjas mientras predica la maldad a los cuatro vientos.


Contemplo una apatía patológica en todo el mundo; pero especialmente en los jóvenes debido tanto al entorno heredado como a la “educación” que vienen recibiendo. No, ya no existen las buenas costumbres y eso del saludo parece haber quedado trasnochado; de hecho, cuando saludas a alguien desconocido, la gente te mira como si fueras un bicho raro.


Estamos en tiempos de tribulación porque la gente parece gritar guerra, guerra, guerra, como quien vitorea a su equipo en un partido de fútbol. Nunca ha existido un maniqueísmo tan pronunciado como en nuestros días y donde todo parece ser blanco o negro sin grises intermedios. Nunca los anuncios han resultado tan engañosos y fraudulentos. Aún así, parece que se acepta con total normalidad. Sí, ahora, ya que se acabaron, en la bolsa, el dinero de los estados, van con todo descaro, a por la calderilla que hay en los bolsillos de los más pobres y desgraciados. Supuestos banqueros, empresarios de renombre y grandes deportistas solicitan que inviertas tus doscientos cincuenta euros, que no te sobran, con la promesa falsa de que vas a sacar un beneficio de entre dos mil y cuatro mil euros mensuales e incluso semanales. Todo mentira; pero, al parecer, todo es legal y permitido. Esto siempre ha existido; pero a un nivel mucho menor, recuerden los crecepelos o las cremas milagrosas para agrandar el pene.


Lo anterior nos recuerda a que los políticos acabaron con las corruptelas generalizadas entre el funcionariado, en favor de la corrupción más centralizada en los gobernantes. Antes un funcionario te ponía el cazo para que le dieras unos durillos a favor de facilitarte algún trámite administrativo. Ahora, que el funcionario reciba dinero está prohibidísimo, tienes que ir al banco con un documento para que te lo sellen tras haber realizado el pago correspondiente. Es decir, ha aumentado la burocracia y las antiguas corruptelas quedan centralizadas, en forma de corrupción, en unas pocas cuentas bancarias y donde sólo unos pocos pueden meter la mano; pero éso sí, ya no manejan simples monedas.


Los antiguos vendedores del Círculo de Lectores que te paraban en la calle para que te suscribieras al Club, ahora gobiernan las grandes empresas de servicios que lo que menos buscan es darte un buen servicio, sino sacarte tu dinero; pero no vayas a creer que ellos se mojan, no, utilizan una caterva de telefonistas mal pagados para que te estén dando la murga a cada instante y que te suscribas a sus servicios abandonando los que ya tienes.


Ahora todo va a comisión y las administraciones no se conforman con tasas e impuestos. Han encontrado el negocio del siglo en las multas. Sí, ahora, los agentes que deberían de velar por tu seguridad, reciben comisiones por las multas que ponen. Al contrario, por ejemplo, los médicos de familia reciben gratificaciones por no enviar a sus pacientes a los especialistas. Ya saben ustedes, estrategias para eliminar las listas de espera. En el transporte público ya no eres un usuario sino un cliente, palabra que pega más con el interés mercantilista con el que los políticos manejan los servicios públicos.


De hecho, ciudades grandes como Madrid, han dejado de ser ciudades agradables para convertirse en hipermercados de las multas, ya sea por aparcamiento o por usar autos que no sean eléctricos. En cada semáforo hay una cámara para sacarle el dinero a los ciudadanos. Ahora el trabajador lleva el mismo dinero a casa; pero en el transcurso del mes, ese dinero va mermando a base de las multas que recibe; pero aún así, ya ni eso, porque le retienen su propio dinero directamente de su cuenta bancaria. Han convertido, mediante normativa, la piratería en algo legal.


Hace años, unos cuantos ya, la gente se reía cuando decía que teníamos lo peor del Capitalismo y lo peor del Comunismo. Hoy, ya lo dan por hecho y las personas a las que se lo decías, ya no se acuerdan de ello, como si hubiese sido natural desde siempre.


Éstas falsas democracias en las que vivimos han logrado lo imposible; es decir, que sean lo más inútiles, corruptos, incompetentes y con falta de empatía quienes nos gobiernen. Definitivamente Satanás gobierna la Vida de la gente y, por ello, anda suelto a sus anchas y sembrando el mal por todas partes.


Frater Aralba R+C

Hermano Lego de la Fraternidad de la Rosacruz


02 octubre, 2026

La Superstición y el miedo a la IA

 “La Superstición y el miedo a la Inteligencia Artificial”


-Aquello que frena el verdadero avance humano-



Éste Mundo, en el que vivimos, está cargado de agoreros titulados, provenientes de la Teología y que hacen de “periodistas de lo Oculto”, que nos advierten, constantemente, del peligro que supone la Tecnología conducente al fin del Mundo.


Los masones conocen muy bien que la ignorancia es la Fuente de Todo mal. La ignorancia, invariablemente, va acompañada de sus tres acólitos principales, el miedo, la superstición y el fanatismo. Éste trío conforma una especie de gafas tintadas de alquitrán que impiden contemplar la realidad desnuda. 


A la gente que no quiere saber y, por el contrario, permanecer en la ignorancia es muy difícil convencerlas de qué se encuentran equivocadas; de ahí lo de “que atrevida es la ignorancia”. El ignorante, en su arrogancia, cree saberlo todo y es la fuente principal de bulos y noticias falsas.


Una vez descrita la ignorancia y al ignorante, debemos añadir que la principal fuente de ignorancia, superstición, miedo y fanatismo son las religiones. Dirán ustedes que es extraño que los rosacruces hablen mal acerca de la Religión; pero va siendo hora de que se hable claro: una cosa es la espiritualidad bien entendida y otra, muy diferente, la religión que maniata la voluntad de las personas; de hecho, la Religión más que favorecer el avance moral de la Humanidad, lo ha pervertido, siendo la fuente principal del odio y guerras entre los pueblos de la Tierra. 


La Religión siempre ha sido una fuente de control y manipulación, utilizada por unas pequeñas élites, con el fin de doblegar la voluntad de las masas humanas. No, en modo alguno, la Religión ha supuesto el avance moral, visto desde su punto más honesto, de la Humanidad. Lo que llamamos moral, en realidad es moralina sustentada en la superstición; de hecho, cuando la Religión señala y  juzga a los ateos, ya saben esa religión sin Dios, no cae en la cuenta de que ha sido ella, la propia religión, la fuente que ha propiciado el ateísmo. Nada como la religión ha dado lugar a tantos ateos; pero les traigo una excelente noticia “Jesús no inventó ninguna religión”; de hecho, el Cristianismo Gnóstico primitivo no era una religión, sino un conjunto de comunidades variopintas que seguían las enseñanzas de su Maestro Jesús de Nazaret, el budista occidental.


El Jesucristo de las iglesias cristianas; es decir de la Religión Cristiana, nada tiene que ver con el verdadero Cristo Cósmico. La figura del Jesús histórico es muy importante; pero mucho más importante es su mensaje del Cristo Cósmico que nos convierte a todos en hermanos e hijos de Dios. Lo importante no es adorar al Maestro que transmitiera tales enseñanzas sino encontrar al Cristo de su Mensaje dentro de nosotros, a Dios viviendo en nuestro interior y fíjense que no digo al Dios que vive dentro de nosotros porque Dios sólo hay uno y existe holísticamente en todas sus criaturas; de hecho, en toda la Creación.


Son esos grupos religiosos, cristianos fundamentalistas entre ellos, quienes siembran la semilla de la ignorancia, del miedo supersticioso y del fanatismo contra el avance tecnológico de la Humanidad. La Inteligencia Artificial aunque pudiera remedar algo parecido a la Conciencia humana, jamás podrá tener una verdadera conciencia pues le falta el Espíritu de Dios necesario; de hecho, en el futuro, la Inteligencia Artificial no podrá ser mucho más de lo que es ahora, una mera herramienta que, eso sí, podrá ser utilizada para bien o para mal; en último término, que la inteligencia artificial suponga o no la extinción de la Especie Humana, será responsabilidad de una voluntad Humana; de otro modo, las bombas sobre Hiroshima y Nagasaki no se lanzaron ellas solas. Hubo una voluntad Humana detrás y una personas que trasladaron las bombas hasta su lugar de destino. La Bomba atómica, en sí, no es responsable de las muertes que ocasionó; pero sí las personas detrás de aquella terrible decisión de lanzarlas en medio de la población. 


Con la IA, sucede otro tanto de lo mismo, depende del uso que se le dé y de la voluntad de quienes dominen sus algoritmos, el que la IA suponga un avance para la Humanidad o un retroceso genocida. No hagan caso de esos agoreros fanáticos que ven a Satanás en todo menos en ellos mismos que, en realidad, es donde verdaderamente mora.


Quienes quemaron vivos, en el pasado, a gnósticos y brujas no eran demonios, eran personas religiosas. Quién apretó el botón para que cayeran bombas sobre Japón eran seres humanos, probablemente creyentes, no eran demonios y, desde luego, si alguna máquina, la que sea, realiza una determinada acción hostil, será porque alguien la ha programado para hacer daño. 


Los fanáticos religiosos dicen, de forma ignorante, que la IA que se está desarrollando será el receptáculo necesario para manifestar a Satanás. Eso no es posible porque Satanás, como Cristo, forma parte de cada uno de nosotros. Depende de nosotros ser un Cristo o un Satanás, actuar bien o actuar mal; de hecho, de lo que pensemos, planifiquemos o hagamos dependerá el futuro de nuestra Alma-Personalidad. 


Recuerden que las almas pesadas no pueden traspasar la frontera que separa éste huevo cósmico que es el Mundo del Pleroma. Sólo los espíritus pueden sobrevolar dicha frontera y si el Espíritu ha rescatado la información de los recuerdos y conciencia de la Personalidad, ésta, de algún modo, puede decirse que se ha salvado pues su información ha sido integrada al Espíritu; pero si dicha Alma-Personalidad es demasiado pesada, pues su vibración moral es muy baja, cuando el Espíritu parta, su contenido se disolverá en la Naturaleza junto al Cuerpo físico.


Como decían los abuelos, no teman a los muertos ni a los espíritus, teman a los vivos, quienes son los únicos con la capacidad de hacer el bien; pero también el mal. Pongan controles a aquellos que trabajan con la IA; es decir, a las corporaciones y a sus líderes primero y después a los analistas y programadores. Sí, porque serán ellos los responsables de que la Máquina actúe de una o de otra manera. Eso de que la Super Inteligencia, como dice Trump, actúe de un modo u otro no será responsabilidad de alguna Entidad inventada y denominada como Satanás; será nuestra propia responsabilidad pues será una Criatura creada, sin espíritu y sin Alma, por nosotros.


Frater Aralba R+C

Hermano Lego de la Fraternidad de la Rosacruz


01 octubre, 2026

El Objetivo de la Vida

 “El Objetivo de la Vida”


-Y no es nada de lo que te han contado, sino justo todo lo contrario-


Acerca de la Vida habrás escuchado mil milongas. Qué si encontrar una buena pareja, tener hijos y criarlos conforme a las normas del Sistema, e intentar darles una vida que nosotros no hemos podido tener. 


He dejado para después el Tema de la Superstición y el miedo a la IA, porque éste asunto del Objetivo de la Vida me parece mucho más importante y fundamental.


Por otro lado, otros, de forma totalmente equivocada, hablan de éste Mundo como una Prisión, donde la Personalidad no deja de ser otra cosa que parte de los barrotes o de las cadenas si se quiere que atan al Espíritu a la materia. Los que predican ésto, indican que a la Personalidad, como poco, hay que domesticarla y, en último término, destruirla; pero os aseguro que esto no es así y a continuación pasamos a explicar, no sólo, cuál es el sentido de la Vida, sino el único camino correcto para alcanzarlo.


El Ser Humano llega a éste Mundo en la forma de un Espíritu, en forma de diminuta semilla, escondido en un envoltorio de carne que, con el tiempo irá creando una Personalidad; pues bien, el objetivo de la Vida es crear esa Personalidad; pero no cualquier Personalidad, sino una buena Personalidad que merezca, al final del Proceso, poder ser rescatada por el Espíritu y al que los rosacruces denominan como Cristo Jesús; por lo tanto, sí, es Cristo el único que puede salvar al Alma Humana y que no es otra cosa que esa buena Personalidad que hemos venido a ayudar a construir en éste Mundo.


El Espíritu que encarna procede del Verbo y que no es otra cosa que la Tercera persona de la Trinidad de la que el Pleroma, el Padre, es la primera, la Madre o la Espíritu Santo, es la Segunda y el Hijo, el Verbo Creador o Cristo Jesús es la tercera; pero en ésto no voy a profundizar pues ya se ha hecho, con profundidad, en reflexiones anteriores. 


Ése Espíritu encarnado no es ni bueno ni malo; de hecho, no puede serlo porque es puro Amor; es decir, una fuerza cohesiva semejante a la Fuerza de la Gravedad; pero infinitamente mayor. Por decir así, el Espíritu es el pasajero de su Cuerpo y la Personalidad que no vendría a ser otra cosa que el chofer de dicho vehículo, se va construyendo durante el transcurso de la Vida, desde que se nace hasta que se fallece y ahí es donde radica todo el misterio: “Construir una Personalidad Buena”; es decir, convertir al chofer en una buena Persona que merezca ser rescatada para pasar de una entidad finita y mortal a otra que se convierta en infinita, aunque con un comienzo en su nacimiento carnal, e inmortal para toda la Eternidad.


Para que este proceso culmine bien deben darse dos circunstancias que no pueden funcionar la una sin la otra. En primer lugar, como ya hemos repetido, la construcción de una buena Persona, un buen tipo; pero un buen tipo de verdad, libre de hipocresías y en segundo lugar, vivir la Vida al completo; es decir desde el primer aliento del recién nacido hasta la última expiración que supone la muerte natural, no auto impuesta. Esto es muy importante porque supone que la Personalidad en ningún instante tira la toalla ni cómete el pecado contra el Espíritu Santo, llámese suicidio o mediante el subterfugio de la Eutanasia. Sobre el pecado del Espíritu Santo, los alumnos del Colegio, en estas páginas podrán encontrar mucha información.


Ahora bien, aunque la Vida del ser humano es relativamente corta, es lo suficientemente larga como para pasar por todo el proceso del “Objetivo de la Vida”. Los rosacruces lo conocen como el Proceso Iniciático de la  “Cristificación” y ésto es así, porque sólo Cristo, el Espíritu y Maestro Interior puede llevarlo a efecto. La Personalidad, por sí misma, no puede, dado que es invalida para poder hacerlo; en tanto que no posee recuerdos de un supuesto pasado divino o de hipotéticas e inexistentes encarnaciones anteriores; de otro modo, está desprovisto de las herramientas necesarias para, por sí mismo, cumplir con su propia Salvación.


Es durante el Proceso de Cristificación, generalmente al comienzo, que la Personalidad que desea ser bondadosa y busca la forma de poder serlo, se pone humildemente en manos de su Espíritu Eterno e Inmortal; de hecho, la única Entidad que en realidad importa y, lo hace de forma profunda y honesta, rogando esa ayuda que él por sí mismo no puede proporcionarse. Es entonces, cuando esa personalidad ya crecida, como fruta madura, bajo la tutela y dirección de Cristo se convierte en merecedora de poder ser salvada.


En el momento en que fallece el Cuerpo, por causas naturales, accidente u otros motivos no buscados, es que toda la información del Alma Material, incluida tanto la memoria como la conciencia, son trasvasadas a lo que se conoce como el Alma Inmortal y que no es otra cosa que el mismísimo Espíritu que está a punto de abandonar el Cuerpo material para regresar a su Hogar Celeste.


Ésta parte última del Proceso de Cristificación y que no es otra cosa que una Iniciación que se desarrolla en el Templo del Mundo, sólo puede completarse si la Persona y su Cuerpo permanecen intactos; es decir, que aquella no autodestruye su vehículo, el Cuerpo, antes de que el Espíritu pueda completar la última fase del Proceso y que acabamos de ilustrar. 


Así, el Objetivo de la Vida es crear una buena Personalidad que pueda servirle al Espíritu como vehículo de manifestación para todos los posibles mundos y por toda la Eternidad; pero recuerden que la Personalidad no puede, por sí misma, hacerse buena como mal entienden algunos masones. Ése proceso debe de ser dirigido, no forzado, por el propio Espíritu Eterno e Inmortal, el Verbo Creador, que holísticamente vive en todas las criaturas del Universo.


Es la Personalidad, en su profunda madurez, la que despierta a su impotencia como constructora de sí misma, quien solicita la tutela y dirección de su Ser Interno, su Maestro Interior y que no es otro que Cristo Jesús, el Verbo Creador de todo lo existente en el Universo y en el Plano Cuántico que envuelve a todas y cada una de sus infinitesimales partículas; y todo ello, con el fin de completar exitosamente el Proceso de Cristificación que supone el Vivir desde el principio hasta el final.


Estamos aquí para construir el vehículo de manifestación del Adam Celeste y, cada uno, de forma particular como un diminuto holograma más, del Holograma final que supondrá el nacimiento de un nuevo Eón para el Pleroma, el Cristo Cósmico En su Segunda Venida.


Frater Aralba R+C

Hermano Lego de la Fraternidad de la Rosacruz