22 agosto, 2026

Ultraterrestres

 “Ultraterrestres”


-Siempre estuvieron entre nosotros-



Nuestro Plano de existencia comparte el mismo espacio con otros planos o dimensiones. Esos universos están llenos de habitantes parecidos o muy diferentes a los que viven en nuestro Mundo.


Los planos de existencias se encuentran separados por una membrana interdimensional, aparentemente, inexpugnable; pero bajo determinadas circunstancias se convierte en permeable permitiendo que se puedan producir interferencias entre ambos planos existenciales.


La membrana que separa nuestro Mundo, tanto del Pleroma como de los otros universos, es el Plano Cuántico y que los rosacruces conocen como la Esfera Reflectora. La Esfera Reflectora es tanto el Astral Teosófico, en su conjunto, como el Bajo Astral que ocupa la parte más densa del Mundo de los Deseos.


Todos los planos, y divisiones, de los que forman parte nuestros cuerpos de manifestación, desde el Denso hasta la Mente, se encuentran repletos de seres y no, no son los fantasmas de los fallecidos, son las huestes que gobiernan el Mundo bajo las órdenes del Príncipe de éste Mundo. No son extraterrestres sino ultraterrestres, inteligencias no humanas que comparten nuestro Mundo; pero que se encuentran prisiones, junto a nosotros, en diferentes planos de existencia.


Cuando las membranas de los universos chocan, vibran y por breves momentos la pared opaca e Invisible se vuelve transparente permitiendo observar lo que sucede al otro lado. Y del mismo modo que nosotros podemos verlos, ellos, los del otro lado, también pueden vernos a nosotros. Ellos poseen cuerpos como los nuestros; pero son cuerpos que no pueden manifestarse en nuestro plano de existencia, como los nuestros tampoco pueden hacerlo en el suyo sin el uso de algún tipo de Portal..


Esas Entidades ni son superpoderosas, ni son mucho más inteligentes o espiritualmente más avanzadas que nosotros. Esas sensaciones son mera invención de nuestras mentes fruto de un estúpido complejo de inferioridad, porque de la misma forma que ellos influyen en nuestras vidas, nosotros también, de forma inconsciente, influimos en las suyas.


Ciertamente, en otro tiempo y bajo condiciones vibratorias diferentes, nuestro Mundo les perteneció; pero por diversas circunstancias, de origen cósmico, una catástrofe de proporciones incalculables, ellos fueron expulsados de éste Plano de Existencia, quedando atrapados en lo más bajo de la Esfera Reflectora, mientras que nosotros, los humanos, pasamos a ocupar su Mundo, el que ahora consideramos como nuestro; pero que primero fue suyo.


Así, las monstruosas construcciones ciclópeas de más de doce mil años no las construyeron nuestros antepasados, sino los suyos. Esas Entidades nos legaron su Cultura y Conocimiento; y es por dicha causa que la Especie Humana, hará como cinco mil años, pareció dar un salto instantàneo de cazadora y  recolectora a ganadera y agrícola. Por eso los arqueólogos se rascan la cabeza, porque no entienden que de la noche a la mañana, la Humanidad descubriese la escritura así como el movimiento de los planetas y estrellas y otras lindezas que acompañan a cualquier Civilización.


Los atlantes como los habitantes de Mu, Lemuria e Hiperbórea, no fueron nuestros antepasados humanos, sino las humanidades que habitaron la Tierra antes que nosotros. Seres humanoides parecidos, constitucionalmente, a nosotros; pero, en el fondo, muy diferentes. Seres mucho más altos, fuertes y longevos y que pasaron a ser, en la memoria ancestral de la Humanidad, sus mitos y leyendas, como los dioses y héroes de la antigüedad.


La primera escritura no fue sobre tablillas de arcilla húmeda. El error de los arqueólogos es pensar que los sumerios escribían sobre barro porque no tenían otro medio mejor. No, siempre hubo medios de escritura tan sofisticados o más que los utilizados en la actualidas; pero quienes legaron el Conocimiento a nuestros antepasados, esos dioses mencionados, lo perdieron todo tras la catástrofe que sucedió entre hace doce y veinticinco mil años y que produjo la gran glaciación y la extinción de los mamíferos gigantes. Todo quedó destruido entre el agua y el fuego, los restos, sus cenizas disueltas en agua y sepultadas bajo capas de piedra, lava y tierra. Los sumerios, con muy buen criterio, para que no volviese a perderse la cultura de los antiguos, decidieron transmitir el Conocimiento mediante tablillas de barro de arcilla cocidas, un medio menos perecedero. Con el tiempo, viendo que el peligro había pasado y sintiendo que ya no volvería otra destrucción parecida, fueron abandonando el grabado en arcilla para regresar a los métodos menos groseros, aunque más frágiles, y que han llegado hasta nosotros, la piel, el papiro y el papel.


Tan juntos se encuentran nuestros mundos que nuestros pensamientos influyen en ellos y el de ellos en nosotros. Mucho de nuestro Conocimiento tecnológico y científico se lo debemos a esos intercambios interdimensionales que se producen mientras nos encontramos dormidos o en profundo estado de concentración y meditación. Nuestra tecnología no se debe a trabajos de ingeniería inversa de supuestas naves extraterrestres estrelladas, sino al conocimiento tecnológico que esas Entidades, antiguos habitantes de la Tierra, nos ceden mientras dormimos.


Cuando la membrana, por extraños efectos electromagnéticos, en ocasiones permea tanto, que los podemos observar. Antiguamente, nuestros antepasados veían duendes, hadas y otras entidades feéricas, en la Edad Media, ángeles, demonios y apariciones marianas. En la actualidad los testigos refieren extrañas esferas luminosas o naves en forma de cigarros gigantes o discos; pero, en el fondo, todo es una misma cosa vista con ojos de una conciencia más moderna y con una cultura evolucionada.


Pero no todo es tan accidental. Por el motivo que sea, ésa gente que se encuentra exiliada en la parte más baja del Astral o Esfera Reflectora, desean regresar; pero para poder realizar tal hazaña requieren que se abra un Portal. Un Portal interdimensional que comunique nuestros dos mundos, el Astral y la Tierra material.


Ellos vienen influenciando en nuestros científicos, en nuestros gobernantes y en los dueños del dinero para desarrollar portales muy costosos. El Acelerador de Hadrones de CERN, en Ginebra, es el más reciente intento de desarrollar un Portal permanente entre ambos mundos. Si ése portal, cuando reanude el CERN sus labores, tras su descanso para realizar mejoras, con mucha mayor potencia, se abriese, probablemente el fin de nuestra civilización se produciría, ya que los antiguos dioses podrían regresar a su antiguo Hogar, nuestra Tierra y, la verdad sea dicha, no somos nada tan importante como para poder competir con ellos. Gente mucho más antigua, fuerte y grande. Básicamente titanes capaces de mover rocas colosales, no excesivamente más inteligentes que nosotros; pero con la capacidad de barrernos, si les estorbamos, y de convertirnos en sus esclavos, como al parecer ya lo fuimos según se recoge en las viejas crónicas de los antiguos dioses anunnakis.


Ahí tenéis vuestros Ovnis y FANIS, vuestros UFOs Y UAPs. Fenómenos Anómalos no Identificados e Inteligencias no humanas que llevan conviviendo con la Humanidad desde el principio de los tiempos e interactuando de forma más inconsciente que consciente.


Siempre estuvieron aquí y nunca se fueron. No nos visitan desde estrellas lejanas sino de dimensiones tan cercanas como nuestra propia respiración y aliento.


Ellos son las entidades que el Nuevo Testamento nombra como “Principados y Potestades” de los cuales, Jehovah, el Príncipe de éste mundo anglo-sionista, no Dios Padre (el Pleroma) es su Líder principal. Un Príncipe exiliado en las fronteras ultraterrestres, a nuestro lado, y que será vencido y aniquilado, junto a sus huestes de ángeles caídos, cuando Jesucristo, el Hijo de Dios, retorne en las nubes para realizar el Juicio Final, acabar con los cielos y la Tierra actuales, y construir una nueva Tierra y nuevos cielos; pero libres de la imperfección actual.


Tened Fe en Cristo, el Hijo de Dios y no creáis en milagreros y falsos profetas que, en breve, han de manifestarse. 


Frater Aralba R+C

 

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