03 julio, 2026

Viaja a cualquier lugar sin moverte del sitio

 “Viaja a cualquier lugar sin moverte del sitio”


-Elude las cadenas del espacio, el tiempo y la gravedad-


Nuestros queridos lectores pensarán que hay alguna trampa en los enunciados; pero, en cuanto nos permitan explicarnos comprenderán que aquí no hay trampa ni cartón.


Evidentemente, nos estamos refiriendo a viajar con la Mente, pues nuestro Cuerpo físico, constituido de fibras y fluidos, no se encuentra capacitado para romper la estructura que constituyen las fuerzas encadenantes del espacio, el tiempo y la gravedad.


Éste trabajo va dirigido, fundamentalmente, a quienes ya conocen lo más básico de la meditación; en tanto que, tras relajarnos completamente, mediante autosugestión, entraremos en un Plano de visualización que es necesario para tomar la autopista, libre de reglas físicas, de la Esfera Reflectora, Plano Cuántico o Membrana “interdimensional”, la inmensa Tierra de Agartha, que separa nuestro Plano Material del resto del Pleroma.


Para que podáis tomar la autopista de la Esfera Reflectora, primero tenemos que explicar ¿Qué es ése Plano de Existencia?, y, para ello, debemos olvidarnos de todo tipo de dimensiones de un Plano, tal y como lo conocemos; es decir, largo, ancho, altura, profundidad y tiempo; en tanto que tales referencias pertenecen a nuestro actual Plano de Existencia y que no tienen correlación alguna con la Esencia del Plano Cuántico, Esfera Reflectora o Membrana interdimensional que separa el Mundo de las realidades del Mundo de la Verdad.


Cómo habréis entendido, bien, la Esfera Reflectora funciona a modo de una membrana; pero es una membrana peculiar; es decir, no podemos entenderla como una membrana que cubriera externamente el Universo. No, se trata de una suerte de membrana interna o Interdimensional que separa a nivel cuántico, las partículas físicas que conforman éste Plano, del resto del Multiverso que constituye el infinito Pleroma.


Ésta Esfera Reflectora tiene una particularidad y es lo que permite que pueda constituirse en una suerte de autopista, casi instantánea, que comunica cualquiera de los puntos existentes dentro del Universo: A pesar de ser la frontera que separa el Mundo Material del Espiritual, sin embargo, mantiene cierta Esencia del Pleroma que hace la diferencia sustancial con el Mundo Físico de los Efectos.


La Esfera Reflectora, vamos a decir, se encuentra entre los planos del Pensamiento Concreto y que aún pertenece al Mundo Físico, y la Mente Abstracta que ya pertenece al Mundo del Espíritu. Podemos decir, aún sin poseer dimensiones tal y como las conocemos, que la Esfera Reflectora, que es exactamente lo mismo que el Plano Cuántico, es un Lugar que sólo puede ser transitado por la Mente; pero claro, una Mente que haya sido educada, preparada y, muy importante, que cumpla con un mínimo vibracional imprescindible; es decir, que su nivel vibratorio pueda sintonizar con éste Plano tan elevado; de otro modo, una mente grosera, sucia y llena de carga gravitatoria, no puede alcanzar dicho Plano y por lo mismo, no puede transitar por ésta autopista instantánea. Así, incluso antes de aprender a relajarnos y a meditar, es imprescindible que se haya alcanzado un mínimo, requerido, de vibración espiritual. Una vibración que, por otro lado, es fácilmente perceptible por nuestras acciones, forma de proceder, empatía y las lindas emociones que podamos ser capaces de transmitir a nuestro alrededor y, consecuentemente, hacia los demás.


La Esfera Reflectora puede funcionar como una autopista instantánea porque cada partícula del Plano Cuántico, decimos bien cualquiera, comunica con todas y cada una de las partículas del Mundo Físico. Bien, para que se comprenda, ésta es la causa del “Entrelazamiento Cuántico” que permite lo que se denomina, de forma indebida, el teletransporte o que una partícula en un lugar distante del Universo cuando otra que está siendo manipulada cambie. Bien, ésta es la demostración palpable de que, a nivel cuántico, el concepto de distancia desaparece por completo.


Entendemos que, tras lo expuesto, se puede entender que para, mentalmente, trasladarnos de un lugar a otro sin mover nuestro Cuerpo físico, debemos entrar, mentalmente, dentro de la Esfera Reflectora y, una vez allí, visualizar el lugar donde deseemos trasladarnos. Evidentemente no estamos hablando de viajes físicos sino mentales y, consecuentemente, recubiertos nosotros sólo del Cuerpo Mental y, como dijimos, un Cuerpo mental debidamente trabajado y preparado.


Antiguamente a ésto se lo denominaba como viajes astrales porque al Cuerpo Mental se lo denominaba como Cuerpo Astral.


Éste Método nos permite, no sólo viajar a otros lugares distantes de nuestra actual ubicación, sino también movernos por Agartha, otro de los nombres de la Esfera Reflectora y, si estuviésemos autorizados, a penetrar en la majestuosa y luminoso Ciudad de Shamballa, donde también podremos visitar el Templo del Espíritu Santo de los Rosacruces.


Agartha, la Esfera Reflectora, no es sólo la autovía necesaria e imprescindible para poder realizar los viajes astrales, sino que también es la Sede de los Registros Akáshicos de la Memoria de la Naturaleza, de Sophía, para ser exactos; pero es que además, como su nombre indica, “Reflectora”, es un Lugar donde vamos a encontrar todo lo que existe en el Mundo de los Efectos, como reflejos; pero aquí, de una forma espiritual, etérea y luminosa. Para que se nos pueda entender, todo lo que existe en el Mundo tiene su previa existencia en la Esfera Reflectora que, a su vez, es un constructo previo de ideas preexistentes en el Pleroma o Mundo de las Ideas. Digamos que la Esfera Reflectora es el catalizador que permite que las ideas puedan tomar Vida y consistencia material en el Mundo de las realidades efectivas. 


Para finalizar hagamos un somero repaso de lo que nos permite experimentar el transitar por la Esfera Reflectora:


1.- Visitar los arquetipos existentes en Agartha de cualesquiera de las cosas que existen en el Mundo de los Efectos. Todo lo que existe en el Mundo, posee su previa existencia en la Esfera Reflectora.


2.- Visitar la inmensa Biblioteca donde se encuentran los registros de Sophía; de otro modo, de todo lo experimentado y que ha sido grabado de todas las criaturas del Universo. Visitas inconscientes a éste lugar, hace pensar a muchos en la reencarnación del Alma; pero es un error.


3.- Entrevistarnos, de forma virtual, con los avatares pasados de personas o personajes históricos y que, en el Mundo, ya no se encuentran activos. Aquí podremos hablar con Alejandro Magno, Séneca o Cleopatra; pero, téngase en cuenta, que sólo se trata de sus avatares; es decir, de lo registrado en la Biblioteca, tanto de sus experiencias como de sus conciencias; pero no serán los seres que, en realidad, sean hoy, de verdad, en el presente.


4.-Podremos, si se nos concede, visitar la Sagrada Ciudad de Shamballa, entrar en el Templo del Espíritu Santo, e incluso platicar con los hermanos mayores de la Rosacruz y con su Soberano Abad “Christian Rosenkreutz”; aquí, debemos de hacer un pequeño inciso y explicar que Shamballa no es sólo una Ciudad Simbólica, sino una suerte de islote, dentro de Agartha o Esfera Reflectora, que comparte a partes iguales, Esencia etérea de los mundos materiales y del propio Pleroma. De otro modo, Shamballa es de donde parte el cordón umbilical que comunica al Huevo Cósmico que es nuestro Universo con la Esencia del Pleroma del Eón Sophía; que, en el fondo, en su seno, es donde se está desarrollando el crecimiento del embrión del futuro Eón, el Cristo Cósmico.


5.- Por último, la Esfera Reflectora, puede utilizarse como estación de tránsito entre lugares muy alejados de nosotros, ya sea dentro de nuestro Planeta o en otros planetas, ya sean en nuestra Galaxia o de las otras innumerables galaxias existentes en el Universo. Éste último paso comentado es el que nos permite, mientras meditamos, estar viendo y sintiendo acontecimientos que se producen en lugares muy alejados de nuestro Cuerpo físico; pero, repetimos, no se puede ir de un lado a otro, de forma instantánea, si antes no hemos penetrado en la Esfera Reflectora. Una vez allí, lo único que se necesita para el traslado al lugar de Destino es desearlo o imaginarlo. Éste es un Lugar muy transitado por los creadores literarios.


Frater Aralba R+C



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