13 marzo, 2026

Hablando en plata

 “Hablando en plata sobre el asunto sionista”


-Aunque te intenten engañar, sionista no es sinónimo de judío y, mucho menos, de semita-

Que el Poder sionista está sustentado en lo que el dinero puede comprar no hay duda alguna. Es el dinero de éste Grupo, heterogéneo, de Poder el que hace posible tapar las bocas y plumas del conocido, otrora, como Cuarto Poder, hasta el punto de que, hoy, no existe el periodismo de antaño, salvo en algunos lugares de Internet a costa de ser censurados, cancelados e incluso, ésto es lo más grave y cruel, juzgados en los tribunales. Sí, hasta tal punto llega el Poder de éste Grupo de Presión que cuasi gobierna el Mundo. Ellos, en tanto que poderoso lobby, influye en los gobiernos para la creación de leyes que pueda convertir, a los sionistas, en prácticamente intocables al asimilarse, nominalmente, a judíos y semitas.


Semita, como ya conocerán nuestros instruídos amigos, es una condición étnica que muchos judíos, no todos, poseen. Es la misma condición, vamos a decir genética, compartida con la inmensa mayoría de habitantes de próximo oriente; es decir, no se trata de una Religión, dado que hay semitas judíos, musulmanes, en sus diversas variantes, y cristianos conversos, ya sean ortodoxos, católicos o protestantes. Por lo tanto, cuando se acusa a alguien de anti semita, se lo está acusando de racista o así debería de ser; pero resulta que no; dado que ésa acusación va dirigida contra aquellos que critican al sionismo o, como mucho, a ciertas actitudes con respecto a visiones, muy particulares, del judaísmo en tanto que Religión.


Por lo tanto, ser judío no es una condición racial sino religiosa y, ojo, una gran mayoría de los israelitas actuales, es decir, ciudadanos del Estado de Israel, no deberían de ser considerados como judíos, en tanto que, aunque provengan de familias judías y no necesariamente semitas, resulta que son agnósticos o ateos; es decir, no profesan la Religión Judía. Por lo tanto, se trata de un error grave denominar como antisemitas a aquellos que acusan al Estado de Israel de acciones, como poco, no humanitarias.


Bien, en Israel habitan semitas que profesan diferentes religiones; pero muchos de ellos no pueden considerarse judíos, aunque todos sean israelitas, dado que no profesan la Religión Judía y en Israel, a nivel de Estado; es decir, político, prospera una ideología, como el Sionismo, que no es propiamente judía sino evangélica.


A continuación expondremos, sin miedo alguno, que una inmensa mayoría de los habitantes de Israel, ya sean judíos, agnósticos o ateos, son de procedencia étnica eslava; es decir, procedentes de Rusia, Ucrania y otros países limítrofes, por lo tanto cuando esos individuos se sienten atacados y se defienden con el improperio de “Antisemita”, eres un antisemita, pues, simplemente no es apropiado ni correcto, simplemente no es verdad porque ellos no son semitas, así sin más y aunque digan, sin poder demostrarlo, que son descendientes directos del Profeta Abraham. No, jamás se harán una prueba genética racial, salvo que tengan la posibilidad de adulterarla.


Existen diversas teorías, algunas convertidas en teorías de la conspiración; pero ya saben, una mentira repetida varias veces, aunque no sea una Verdad, la gente suele tomarla como tal; pero parece que los dirigentes de un Pueblo, conocido como los Jázaros, que profesaban una religión pagana, en la Época del Imperio Bizantino, se convirtieron al judaísmo, una Religión conveniente, en tanto que sus vecinos, por un lado profesaban la religión islámica y por otro lado la Cristiana, Ortodoxa para ser más exactos. Por lo tanto, la mayoría de los judíos procedentes del entorno eslavo y los asquenazí de centro europa, no poseen una ascendencia puramente semita sino que son judíos por una conversión conveniente.


Ahora vamos a centrarnos en el término Sionismo y que los actuales gobernantes del Estado de Israel quieren asimilar a los de judaísmo y semitismo, de forma absolutamente inadecuada como vamos a ver: El Movimiento Sionista nace dentro del Cristianismo Protestante, en el entorno del Imperio Isabelino de la Gran Bretaña; pero que pronto cruzaría el Atlántico, siendo aceptado por una parte importante de las comunidades evangélicas protestantes de origen calvinista en los Estados Unidos. 


El Sionismo nace de una interpretación interesada, por parte de algunos exégetas, de las palabras de la Biblia y que, con el tiempo, fueron entendidas como profecías a cumplirse. Así, estos cristianos entendían que la Segunda Venida del Señor ocurriría cuando el Pueblo Elegido de Jehová, el Pueblo Judío, retornara a Tierra Santa, la antigua Judea o el Antiguo Israel y se reconstruyera el Templo de Salomón, el Tercer Templo. Territorio que es justo donde, en aquella época, sólo existía Palestina, una Tierra habitada por nómadas musulmanes y unos pocos judíos semitas autóctonos.


Pues bien, ésta gente Cristiana en su creencia fanática fue convencida de que esas profecías, sonsacadas a la fuerza de la literatura bíblica, convirtiéndose así en autocumplidas, podrían ayudar a cumplirse con la ayuda militar del Imperio Británico primero y del incipiente Imperio Estadounidense después. 


Así, tras acabar la conflagración de la Segunda Guerra Mundial, y dado el sufrimiento de la población judía bajo la bota de las Alemania y Polonia Nacional Socialistas, muchos fueron invitados a realizar un nuevo éxodo hacia la Tierra de sus, supuestos, antepasados, Palestina. Allí se produjeron asentamientos de judíos jázaros y asquenazí, procedentes tanto de Alemania como de la recién nacida Unión Soviética. Una Población a la que se les sumarían judíos asentados en otros países, como los sefarditas, de origen español; pero que vivían en tierras de Marruecos. 


Así, la Población actual del Estado de Israel es bastante variopinta y en donde muchos se dicen judíos y semitas; pero que por su actitud no religiosa y procedencia étnica, desde luego que no lo son. Nadie, absolutamente nadie, puede decir que no sean israelitas, en tanto que son ciudadanos de la Nación de Israel; pero no todos son judíos y sólo una minoría son verdaderos judíos semitas.


Así, tenemos que la actual Palestina está ocupada por un Estado Colonial, Israel y que dice ser Judío, que antes nunca existió, aunque tomara, tras su implantación, el nombre de otro Pueblo que sí existió en el mismo lugar pero muchos siglos, y hasta un par de milenios, atrás. Lo expuesto en éste párrafo más la aceptación del Sionismo evangélico, como sinónimo de judaísmo semita, les es algo conveniente, en tanto que se aprovechan del fanatismo de algunos cristianos, especialmente estadounidenses, con el fin de mantenerse de forma artificial, primero, en el Lugar y después expansionarse hasta conseguir, que es lo que persiguen, ésa Gran Israel (desde el Nilo hasta el Eufrates) que, supuestamente, está profetizada en los libros de la Torá Judía; pero que, como decimos, sólo se trata de interpretaciones interesadas de una Teología retorcida.


Así, una parte importante del pueblo Cristiano, el Protestante evangélico, se ha convertido, de motu propio, en el poder militar voluntario, una especie de legión Divina, al servicio del cumplimiento de unas profecías bíblicas inventadas y en las que se sustenta el actual Pueblo de Israel, cuyos dirigentes, la mayoría, son cualquier cosa menos judíos y semitas.


Por lo tanto, cuando ustedes juzguen, están en su derecho, las atrocidades del Estado sionista israelí contra el Pueblo Palestino y les acusen de antisemitas, sepan, con certeza, que éso no es así. El Sionismo es una ideología equivocada y que nada tiene que ver ni con los pueblos semitas ni con la genuina Religión Judía, aunque todo un Estado de incrédulos y sátrapas se escuden en el victimismo del racismo y la xenofobia para cometer sus crímenes de genocidio.


Frater Aralba R+C




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