06 abril, 2026

El error de considerar perfectas las doctrinas antiguas

 “El error de considerar perfectas las doctrinas antiguas”


-También la Información va perfeccionándose con el paso del tiempo-

De un tiempo a ésta parte YouTube se ha llenado con videos creados, con Inteligencia Artificial, acerca de la antigua Gnosis. Al principio, cuando los comienzas a ver, te llama la atención como si estuviésemos justo en la época del despertar a la Verdad; pero a poco que vas profundizando te das cuenta que es más de lo mismo, no hay nada nuevo bajo el sol, algunas bellas perlas de verdad vestidas con fantasías de todo tipo, tomadas de aquí y de allá. Que si grises, que si reptilianos, que si un Creador malvado, el Demiurgo, que si demonios arcontes que persiguen a las almas como en los cuentos de hadas.


Ésto es algo de lo que hemos tratado en profundidad y de forma reiterada; pero que, a poco, debemos de retomar debido a la gran confusión que existe: ¡No!, nunca hubo una Edad de Oro y donde hubiese un Conocimiento Absoluto que se perdiera. No, ése supuesto Conocimiento perdido no se ha redescubierto para que reconozcamos la Verdad. Lo Antiguo como lo moderno, siempre, ha sido fruto de la Imaginación del Hombre aunque teñido, tanto de verdad pura como de simple fantasía. Si la Verdad, en algún instante de la Historia, nos hubiese llegado pura, todo habría cambiado; todo se habría transformado, el Mundo habría desaparecido y todos nosotros habríamos regresado al Pleroma, nuestro verdadero Hogar de procedencia.


Es cierto que ha habido varios momentos, en la Historia del Mundo, donde la Verdad brilló con mayor luz que en otros; pero éso no quiere decir que fuese la Verdad absoluta. Hasta ahora, siempre, la Verdad se nos ha mostrado de forma sutil; pero cargada de manchas, faltas y errores. Nunca hemos tenido la Verdad absoluta impresa en algún Libro, papiro o tablilla, nunca. Ésto es importante que se sepa porque rescatar, al pie de la letra, los textos gnósticos de los primeros siglos del Cristianismo y tomarlos como verdades absolutas es un error absoluto; del mismo modo que lo es tomar, por ejemplo, la tan de moda Biblia Etíope, con sus 88 libros, como la Palabra definitiva de Dios.


Ciertamente, toda Palabra es inspirada por Dios; pero eso no significa que sea la Palabra de Dios en pleno. Cuando la Palabra de Dios llega hasta nosotros, primero ha tenido que atravesar la membrana cuántica que supone la Esfera Reflectora y los siete planos dimensionales de existencia. Cuando la Palabra de Dios, procedente del Pleroma, llega hasta nosotros, lo hace bastante fragmentada y deteriorada. Sí, podemos ver algunas pequeñas perlas centelleantes; pero el resto es una neblina oscura que nos impide ver la Luz de la Verdad en su perfecta plenitud y eso confunde y confunde mucho, haciendo que nuestras humanas interpretaciones terminen alejándose bastante de aquello que es la Verdad.


No, ninguna de las escuelas gnósticas del pasado poseía la Verdad completa, como tampoco la poseen las que existen en la actualidad, tampoco nosotros, porque la Verdad se encuentra oculta en el interior de todos ustedes. Mientras la busquen fuera, ya sea en libros antiguos perdidos y recuperados como de la boca de nuevos falsos profetas, nos tememos mucho que permanecerán tan confundidos, para la Verdad, como todos nuestros antepasados lo estuvieron.


No, no es buena idea que se tomen, de forma literal, la sabiduría de los antiguos libros gnósticos reencontrados. Lo que deben de hacer es utilizarlos a modo de llaves que abrieran compartimentos de su propio interior. Deben de ser leídos para que les produzcan inspiración Divina. Recuerden que el Conocimiento, la Fe de la Gnosis, la llevan dentro con ustedes. No, no es buena idea que se aprendan y repitan, como papagayos, los antiguos textos gnósticos como tampoco el resto de libros denominados sagrados. Hacer eso es pervertir la verdadera utilidad de la Palabra inspirada por Dios, porque el Texto que ustedes siguen, de forma literal, posee una insignificancia de partículas divinas, el resto sólo es pura invención Humana. Y eso vale, tanto para los textos gnósticos como para las obras de Voltaire, Dumas o Julio Verne. Todo contiene una parte de la Chispa Divina; pero sólo una poción muy chiquita, el resto de la Luz, el conjunto de la Verdad, se encuentra en lo más profundo de ustedes.


Por lo tanto, desde aquí les decimos que tengan cuidado con aquello que llega a ustedes y toman como la Verdad. Algo de verdad tienen, no les quepa duda; pero no todo ello es la Verdad. Recuerden que si la Verdad viviese entre nosotros, el Mundo no sería lo que es, sino algo completamente distinto y mucho más puro. Cómo eso no sucede, tengan por cuenta que la Verdad no viaja, al completo, entre nosotros.


Los libros gnósticos, como la Biblia etíope poseen muchas perlas de sabiduría, sus palabras son, verdaderamente, inspiradas por Dios; pero, en modo alguno, son la verdadera Palabra de Dios al completo. Eso tienen que tenerlo muy en cuenta o seguirán siendo confundidos por las Tinieblas de la Fantasía interpretativa Humana.


Recuerden que el Universo es un Huevo Cósmico engendrado por el Demiurgo dentro del Útero de Sophía; que los arcontes son pura geometría; es decir, los pilares matemáticos que sustentan y mantienen el escenario del Universo en equilibrio. Ellos no son ni ángeles ni demonios, sólo cumplen con una función automática y mecánica. Si nos interponemos en su camino seremos, naturalmente, aplastados; pero si aprendemos su funcionamiento, mediante la Ciencia, su fuerza podremos usarla a nuestro favor. Eso es lo que antaño denominaban como Magia. La actual Magia se realiza en los laboratorios científicos y en los talleres de ingeniería.


El Demiurgo es una mera emanación de un aspecto del Pleroma, el Eón Sophía; siendo su función inseminar, a modo de un espermatozoide, el interior del huevo que se encuentra en el útero de nuestra Madre Sophía, el Universo.


Buscar un Demiurgo estúpido o malvado es tan estúpido como la propia idea. Tomar a los arcontes como demonios malvados o benéficos ángeles conscientes es tan fantástico como Juego de Tronos o el Señor de los Anillos. No busquen el bien o el mal absolutos ni en el Mundo ni en sus actores. Todo lo que parece estar sucediendo fuera de ustedes, en realidad sucede en lo más profundo de vuestro Ser.


Está bien estudiar los libros gnósticos, claro que sí; pero preferiblemente de primera mano, no por lo que una IA les cuente mediante videos inventados y, sobre todo lo demás, jamás tomen las palabras gnósticas de un modo literal, porque ello lo único que hará será confundirlos más.


Frater Aralba R+C